Obra · 02 / 03

Imágenes
sin memoria

Año
2024
Medio
Imagen generativa · post-fotografía
Técnica
Daguerrotipo simulado mediante modelos de IA
Formato
Serie de veinte retratos (1856 — 1893)

El daguerrotipo fue, en 1839, la primera técnica capaz de fijar una imagen del mundo. Su promesa fue la objetividad: una huella de luz sobre una placa de plata, una prueba de que algo o alguien estuvo ahí. Esta serie utiliza modelos generativos contemporáneos para producir daguerrotipos de personas que nunca existieron.

El gesto es paradójico: un medio diseñado para capturar lo real se vuelve dispositivo para representar lo que nunca tuvo lugar. Los rostros, fechados entre 1856 y 1893, son lo bastante creíbles para activar la lectura documental, pero no remiten a ninguna historia familiar, a ninguna línea de filiación, a ningún archivo.

Si, como escribió Baudrillard, lo real ha cedido el lugar a su simulación, esta obra trabaja en el punto en el que la imagen deja de testimoniar y empieza a fabricar memoria.

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