Palimpsesto
— Fosas comunes de la memoria
- Año
- 2025
- Medio
- Instalación · técnica mixta
- Materiales
- Papel artesanal, adhesivo impreso, luz LED 20×20
- Exhibida en
- PhotoEspaña · Lens Escuela de Artes Visuales
Un palimpsesto es un manuscrito que ha sido borrado y reescrito. Lo que una vez construyó significado jamás desaparece del todo, pues persiste como un rastro bajo nuevas capas de historia. Esta obra parte de esa premisa: un archivo construido sobre la repetición, la erosión y la acumulación de violencia.
Tomando como base el archivo fotográfico de personas desaparecidas en Colombia durante los últimos setenta años, las imágenes se superponen en capas sucesivas, generando un sedimento visual donde los rostros se disuelven en una masa espectral. No hay un solo rostro reconocible, sino una multitud de fantasmas que se amalgaman en una imagen imposible de fijar. La obra funciona como una fosa común de la memoria, donde la identidad individual se diluye en la acumulación.
A esta construcción visual se suman las cartas de amenaza de distintas épocas, intervenidas bajo la misma lógica de acumulación y superposición. La violencia en Colombia ha generado documentos de intimidación que se repiten con distintos nombres, fechas y contextos, pero con la misma estructura de condena. Cuando las palabras se apilan unas sobre otras, como ocurre en este palimpsesto, se vuelven ilegibles, inentendibles, como un eco de la historia que se repite y pierde su sentido en la saturación.



«El archivo no organiza: acumula. La memoria no sana: se densifica.»
Palimpsesto es una obra que explora la violencia no como un hecho aislado, sino como una acumulación sin cierre. A través de retratos superpuestos de desaparecidos y cartas ilegibles por el tiempo, la obra construye una fosa común simbólica donde la identidad se deshace entre capas de imagen y palabra. Aquí, la violencia no borra: sobrescribe.
El archivo se vuelve espectro, y lo que fue rostro se transforma en una arqueología de lo no resuelto.
El proyecto se construye a partir de la recopilación de fotografías de personas desaparecidas, desde los años cincuenta hasta principios de los dos mil. Estas imágenes se superponen unas sobre otras, acumulando capas de rostros como si fueran estratos de una historia que no logra cerrarse.
Cada rostro o fragmento de texto es impreso en una pegatina translúcida adherida a una lámina de acetato. Sobre esta se coloca una nueva capa con otra imagen, y así sucesivamente, formando un archivo vertical imposible de leer linealmente. Lo que se ve es parcial, interferido, fragmentado.
Una luz LED colocada en la base atraviesa cada una de las capas, generando un escaneo espectral. Al mirar desde arriba, el espectador se enfrenta a una especie de fosa vertical de imágenes sedimentadas. La experiencia es íntima, casi arqueológica: como quien observa una excavación, o se asoma a una memoria que nunca termina de emerger.

Referentes teóricos y conceptuales

Audios — testimonios de personas desaparecidas
Cinco testimonios «Yo soy…» que acompañan la pieza. Voces que insisten en pronunciar el nombre propio frente al borramiento.
Fuentes documentales
- Parga Pantoja, H. (1962). Asesinados un dirigente campesino y un compañero del Movimiento Agrario de Río-Chiquito, por el Ejército y civiles.
- (1962). El Clero, los Pájaros y los Militares asesinan a 2 compañeros.
- Aranguren, J. (1962). Cartas de amenaza de «Desquite».
- (1962). Amenazas diversas.
- Anónimo. (1959). Alerta en Chaparral (Tolima) sobre actos de violencia. Universidad del Valle.
- Desconocido. (1950). Boleta de pájaros, Fresno, Tolima.
- Cruz Usma, J. (1962). Cartas de amenazas de «Sangre Negra».
- Lombana Osorio, N. (1962). Cartas de amenazas de alias «Tarzán».
- Desconocido. (1962). Manuscritos diversos, Cunday, Tolima.
- Santamaría, J., Santamaría L., P., Villamil C., E., París Durán, E. y Arango, B. (1950). Denuncias de hechos de violencia en Envigado, Antioquia.